Mostrando entradas con la etiqueta Mexico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mexico. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de enero de 2015

LA PECERA

El coral de una pecera sin fondo,
ostras y perlas de color nàcar y rosa,
danzantes meduzas con sus velos
transparentes,
volando en salada agua.
Se ve a lo lejos las grandes ballenas
blancas, manchadas y otras de joroba,
con sus crìos jugando a su alrededor.
Un mar sin fondo ni lìmites
que nos invita a habitar y no dormir,
montado sobre gigantes manta rayas,
sobre del Rey Poseidòn.
Y una carrera con inteligentes delfines
barriendo laterales con los barcos.
Se respira bajo el agua,
miras las sirenas,
ves payasos con rayas rojas sin circo,
Nadie muere, nadie come, nadie nace,
eres sòlo un pez creado en la imaginaciòn.

Rosaura Tamayo Ochoa
Celaya Guanajuato
Mexico




viernes, 9 de enero de 2015

DEL MAR CAUTIVOS







Hoy navegarás siete bahías,

con ella de tu mano.

La brisa acariciará tu rostro

y muy despacio,

murmurarás mi nombre.

El suave oleaje, humedecerá

tus pies sobre la arena,

evocando los momentos

que con delicadeza y pasión

degustamos en las playas el paraíso.

Sigue inmerso en el océano,

no detengas tu navegar cautivo,

del agua marina podría devenir

la mirada enamorada,


que reposa en insalvable abismo.


Gabriela Jiménez Vázquez

jueves, 8 de enero de 2015

AYUDAME POETA

¡Muriendo! ¡Eso no podría ser!
Ruego para que no sea verdad.
El océano no, no puede perecer,
fue instaurado para la eternidad.
Ayúdame poeta, a esa traba resolver,
lírico tu favor en mi contrariedad.
Piélago, tengo el auxilio del bardo,
arrecifes de coral en persistencia.
Señor danos bríos y no arrojo tardo
he de velar por él, cual mi querencia.
Sus refractarios trocarán en fardo,
que a cabalidad intuirá tu esencia.
A congregar, a sumar aliados para ti,
con el socorro del vate, te salvaré;.
agua para la infinitud: tú y el manatí.
Trovador, en tus servicios, confiaré.
Sin mar, ni peces, mal sueño sufrí.
¡Vive el mar!, a todos comunicaré.
El sacrificio te importe poco, rimador
La faena no te inquiete, quiera Dios

                  Luis Antonio
                     Mexicò