Mostrando entradas con la etiqueta Venezuela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Venezuela. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de enero de 2015

UN CANTO AL OCEANO

Azul del embeleso,
crestas de espumas,
gigantescas rocas,
formas caprichosas,
salitre, olas juguetonas,
baños de sol,
besos del agua con la arena,
inmensidad frente a los ojos escrutadores.
Riego de la tierra,
fructificaciòn del hombre y su sustento,
vida que late en ti,
clamor por la libertad anhelada,
carencia de conciencia,
de voluntad ambiental,
irracional.
Incomparable belleza,
aplacamiento de la sed,
fuente alimenticia,
deportiva,  cientìfica,
isnpiraciòn sublime en el poeta,
testigo silencioso de pasiones desbordadas,
bajo el màgico efluvio de la luna,
          Trina Lee de Hìdalgo
                  Venezuela

sábado, 20 de diciembre de 2014

¿Cómo pedirte perdón? ¡Mar! 886

¿Cómo pedirte perdón? ¡Mar! No existen las palabras
Todo el que mata es culpable, pero es también el que calla
Yo no te lance basura, ni contamine tus aguas
Pero mire al que lo hacía y soslayé la mirada

Poco a poco te nos mueres, que realidad tan amarga
Que miramos impasibles, sin que afecte nuestra calma
Sin pensar que nuestro hijos, la van a pagar muy cara
¿Cómo pedirte perdón? ¡Mar! No existen las palabras

Pues al ver que impunemente, tu majestad mancillaban
Convirtiendo en basurero, sin respetar tus entrañas
Debí levantar mi voz, determinante y airada
Todo el que mata es culpable, pero es también el que calla

Pues sabemos que los ríos, se alimentan de quebradas
Y el mar es el que recibe, esa putrefacta carga
De neveras, lavadoras, cocinas, muebles y camas
Yo no te lance basura, ni contamine tus aguas

Ni olvidé cuando mis hijas cuando pequeñas jugaban
Con un tobito de arena en la orilla de la playa
Con agua con el color y con el olor de cloaca
Pero mire al que lo hacía y soslayé la mirada

                                     Venancio Castillo
                                             Venezuela

miércoles, 10 de diciembre de 2014

MAR VERDI-AZUL

Un día conocí el mar,
Pues vivo en tierras lejanas a él
Quedé extasiada con su majestuosidad
Ese verdi- azul  intenso confundido con el mismo cielo
Mis ojos no se cansaron de admirar
Tan grandes y espumosas aguas
Ese oleaje cual baile danzarín
De niñas quinceañeras

Ante tu inmensidad y hermosura
Uní mis manos en una oración implorando perdón
Por todos cuantos han contaminado tus aguas sagradas
También rezo en esta plegaria
Por tantos náufragos perdidos en tu seno
Pido al igual por el peregrino que se atreve a surcar tus
Verdosas aguas en las lejanas sombras

Mar amigo, devuélvelos a la playa con amor
Y con pasión junto a las estrellas
Y las nubes viajeras

                Amarilis Siu Rivas
                     Venezuela

EL MAR DE MIS SUEÑOS

El mar, allí está soberbio y rutilante;
Para mí, la gloria de llegar
Alcanzando el paraíso pretendido.
En tus legados sombreados
Las figuras aladas de mis años
Se asemejan a un bosque nebuloso.
He estado contigo musitando
En infantiles parajes  los cargos,
Los momios y los lustros enclaustrados
En gélidas aguas de tus imperturbables lares.
He sido tuyo, oh, mar de lustres
Que me inspiras en noches de verano
Estos versos que solamente a
Ti yo te dedico, como buscando
La inmortalidad en tus lineales infinitos.
Allí estás Oh, mar amigo,
Y los pesares se los lleva el viento
Y veo allá muy lejos, el beso quedo
De tus aguas  tempranas que
Suavemente acaricias en bruma
Mis labios, mi rostro todo a ti entregado.
Te amo a ti Oh, mar; piélago mío.

               Theo Corona
                 Venezuela

miércoles, 3 de diciembre de 2014

TIERRA Y MAR, ORIGEN DE LA VIDA.

En el principio creó Dios los cielos y la tierra y la tierra estaba sin orden, vacía había tan solo tinieblas sobre la faz del océano, un Viento de Dios aleteaba sobre las aguas del cosmos y con voz inmortal llego y Dijo:
Que se  haga un firmamento.
Separando las aguas de las aguas una arriba  de la otra asemejado la imagen de un espejo, Cielo y Mar.
Aquellas aguas  ajuntadas en un solo lugar dejan al descubierto suelo seco y a ese suelo seco se le llamo TIERRA y a las aguas recogidas se le llamo MAR.
Un vestido  azul cubre el cuerpo de la novia tierra y las olas que vienen y van con su blancura dan origen al hermoso velo de espuma.
Ambicioso de su belleza el hombre acaricia la textura de La cálida arena, que con sensualidad  invita a hombres y niños a jugar sobre ella.
En un ritmo constante de latidos que vienen y van, dejan al descubierto la creación del viejo anciano. El segundo día de los 7.
Se escucha el canto oceánico que viene acompañado con el viento, olor a salitre emana todos los elementos que dio origen a la vida, mira las aguas espejo del cielo y de sus profundidades emergen las palabras.
Conóceme tal cual soy.
¡Soy la  vida!  Responde en un bramar golpeado con furia la roca.
¡Soy fuerza vital!  Torrente sanguíneo que hace bombear el corazón del planeta, la sangre que circula por los capilares, venas, arterias de todo ser viviente.
¡Soy vida!
Mírate en mi espejo y  el agua le dice al hombre, eres Agua de mar.
Tu sangre humana líquido vital es parte de todos mis elementos, mi fluido celeste recorre tus venas, estoy  regado en ti, soy la sangre azul teñida de rojo.
Soy el plasma del planeta, la célula madre del cosmos, Influyo sobre todos los procesos vivos de la tierra, desde la savia de las plantas a los torrentes sanguíneos de todas las especies, Soy aire que se origina dentro del fitoplancton marino  obsequiando oxígeno.
Soy el principio de la existencia, el eslabón de la vida que le abrió el paso a tus huellas por la arena.
Mi constante bramar te habla buscado tocar el centro de tu alma para que despierte tu conciencia, quiero hacerte  recordar la alianza entre el cielo y mar.
La noche brilla con la luz de luna y en la distancia puedo ver tu imagen reflejada en mi espejo, Como olas  voy hacia a ti en cada movimiento de tu sombra tu bailas en la ignorancia y yo te sigo repitiendo, Poco o casi nada se sabes de mí.
Oídos sordos tiene el humano que no escucha a su madre tierra.
Sin mí tú no existes, te niegas a escuchar.
No se le puede pedir más  aquel que no es capaz de explorar su propio universo interno.
Irreverente con ínfulas de grandeza quieres imponerte ante mí con gallardía.
Aun no te das cuenta que soy yo el que te proporciona el aliento a tu miserable existencia.
Te sientes con poder y continúas envenenándome, irrespetuosa es tu osadía al solo verme como balneario, el facilitador de tus prácticas acuáticas, el proveedor de alimento cuando vas de pesca.
Yo soy el todo y sigues sin escuchar.
Hombre insolente que irrespetas la vida, que será de ti si yo dejo de existir.
Tú que contaminas a mansalva mis aguas, sin mí no hay vida, sin mí no existes.
Soy la vida de toda existencia.
Soy el éter.
Tierra y mar originan la  vida.
Autor: Andrea Lissette Farías
Caracas - Venezuela






sábado, 29 de noviembre de 2014

ZIGZAGUEANTE PIÉLAGO

Zigzagueante piélago místico y heterogéneo espejo,
significativo elemento líquido negligente y lánguido
avanzando con  codicia por el mundo,  mar sediento
valiosas vidas extingues y continuas con tus reflejos.

Fluorescencia serpenteando  encima de mi cuerpo
subrayando dilatadas responsabilidades encendidas
deduzco ser tus aguas de azulinos oleajes esféricos
ascendiendo márgenes de islas de fronda y neblina.

Mar…Es  tu  vigorización que por segundos crece,
comprensible como la suma de iconografías del año,
sitiando peces en  tus redes, bajo la marea de los días.

Un navío que  al levar anclas engendra resonancias,
hace lobby  en puertos tallados en mapas del destino
 dispensando seguridad ante borrascosos mediodías.

Entre cerrazones y sobre titánica emulsión de estaño
tu cuerpo dinámico sigue siendo luz que abre bahías
entre ceremonia de palmeras y arena que al mar guía.

                     Nancy B. Fuentes
                        Venezuela

PLEGARIA AL MAR

Yo  soy el mar
En mis entrañas está la vida

 Soy un padre  viejo y profundo
Mi salitre es la  harina de la luna

 Mis ojos aletean  con fulgores
 Yo soy el mar  robusto, travieso

¡Cuantos piratas!  ¿Cuántos surcaron mis aguas?
 ¿Cuantas sirenas  contaron leyendas?
¿Expiaron amores?

Yo soy el mar, piélago de montañas azules.
En lo profundo  de mi ser:
 Se oyen  las voces, miles de voces
Barcos hundidos, anhelos dormidos
Alfonsina  suspirando entre caracolas de  colores.

Una estrella  marítima  cuenta sus venturas.
Madrigal  de lluvias  moja mi horizonte
Yo soy el mar, infinito de locuras

Jack  y Rose  se vuelven a encontrar
Ahora yo soy su hogar, único de nubes de olas
Nubes de esperanzas. Nubes de cristal.
           Mary Flor Ramirez Barazarte
                  Venezuela

jueves, 13 de noviembre de 2014

EN LA INMENSIDAD DE MAR

El mar infinito hay que salvar,
no arrojemos bolsas, nada de material
porque seres vivos lo confundirán
y si se lo tragan, ellos se ahogaran.
El petróleo, que de barcos se deja regar,
contamina el agua, mata en general,
no seas inconsciente, sabed proteger
algo como el mar, no podemos perder.
Oh, hermosos corales, que años crearon,
sólo  mirarlos,  nunca hay que tocarlos
pues como el cristal son sus aflorados
playas y palmeras, adornan tus costados
La indiscriminación de la pesca, debemos parar,
porque ya muy pronto nos puede pesar
si se acaba la vida de todo  mar
grandes tsunamis nos consumirán
sería destrucción de la humanidad.
Oh hermoso mar, azul y verdoso
como paraíso del edén frondoso
inmensas lejanías de agua salada
que a la luna hincha
y a la tierra inunda en su marejada.

              Rosa Elena Salcedo
                Venezuela